APUNTES PARA ESCRIBIR
LA HISTORIA DEL VIDEO INDEPENDIENTE EN CHILE Por Germán Liñero*
“En
la memoria
no nos encontraremos nunca delante de las cosas que vimos
alguna vez ni en realidad ante nada” (Enrique Lihn, La realidad y la memoria)
INTRODUCCIÓN El relato que presentamos a continuación
pretende cumplir la tarea de contextualizar la información
que hemos obtenido durante el proceso de investigación
y catastro de obras registradas en el formato U-matic (3/4 de
pulgada) por realizadores y artistas independientes. Pero además
de esa tarea, nos hemos propuesto organizar datos que hasta hoy
aparecen dispersos, mencionados en los escasos textos que en nuestro
país hacen referencia a la producción audiovisual.
El relato que proponemos es, entonces, un primer intento de mirar
hacia el pasado reciente de la historia del video independiente**
chileno, en el entendido de que futuras investigaciones podrán
ampliar y profundizar todos los temas que aquí podamos
haber esbozado.
Hemos escogido el formato U-matic como territorio de observación,
para abordar desde allí el estudio del desarrollo del video
en Chile, un fenómeno que, por cierto, excede los límites
de la producción en U-matic, pero que resulta claramente
perfilado al poner en perspectiva el enorme volúmen de
material, géneros, temas y autores que el estudio de este
formato permite conocer. Lo hemos escogido porque su presencia
protagónica en el medio audiovisual chileno se extendió
por más de una década, y en él se registraron
imágenes que nos permiten reconstruir un fragmento importante
del imaginario nacional, aunque ellas hayan sido excluídas
de las pantallas oficiales y de los circuitos comerciales en la
época en que fueron producidas. Finalmente, hemos escogido
el U-matic porque es el formato que permitió dar a conocer
en el mundo la otra cara de un Chile que, para quienes estábamos
al interior del país, se nos ocultaba, en una de las operaciones
más obcenas de censura que haya conocido el pueblo chileno.
El video permitió burlar los cercos informativos y creativos
impuestos por la dictadura militar, y en ese acto subversivo,
el U-matic fue un protagonista indiscutible.
No somos historiadores ni periodistas, pero el ejercicio del documentalismo
nos ha enseñado a investigar en fuentes diversas, medios
escritos y audiovisuales (hemos revisado más de trecientas
piezas audiovisuales en U-matic), internet, testimonios y entrevistas
(hemos realizado más de treinta entrevistas a diversos
realizadores, camarógrafos, críticos de arte y cineastas),
y, de alguna manera, hemos aprendido también a no sentir
temor de explorar en la vivencia personal, en el hecho de haber
formado parte de los equipos de rodaje de muchas de las obras
producidas en el período estudiado (año 1974 al
1995) y de compartir con camarógrafos y realizadores, a
quienes admirábamos, el honor de cargar un pesado pero
también maravilloso grabador U-matic en las mismas calles
en las que porfiadamente se labró el retorno a la democracia
para nuestro país.
*
El autor se inició en 1983 como asistente
de producción, luego asistente de cámara, camarógrafo
y realizador de documentales trabajando con equipos Umatic y al
lado de muchas de las personas mencionadas en este texto.
** Definiremos como “Independiente”
toda aquella producción o realización llevada a
cabo por individuos, colectivos, organizaciones o instituciones
cuyo fin no es la comercialización de dicho producto ni
responde a lineamientos propios de la programación televisiva
ni de la industria publicitaria o de propaganda oficial o comercial,
sino que surge como iniciativa de los propios realizadores o de
colectivos u organizaciones de la llamada “sociedad civil”.