LOS PRIMEROS AÑOS DE LA DICTADURA
MILITAR: EL INTENTO DE ANIQUILAR LAS EXPRESIONES ARTISTICAS
(Y A SUS AUTORES)
Aunque a estas alturas suene a lugar común, no podemos
sino reafirmar que el golpe de estado, la instauración
de una Junta Militar de Gobierno, la creación de un servicio
de "Inteligencia" destinado a eliminar físicamente
a los opositores y culturalmente sus postulados e ideas, constituyeron
un duro y casi mortal golpe a las expresiones de las artes y
de la cultura chilenas que se habían desarrollado desde
los '60 al calor de un clima nacional e internacional de fuertes
tensiones y creciente politización [5](¿qué
expresión artística del siglo XX puede declararse
equidistantemente lejana a las ideologías que contextualizan
el entorno al interior del cual se desarrollan?) pero en una
búsqueda experimental y creativa pocas veces vista en
intensidad y cantidad de producción (ver
cuadro resumen de la actividad en las artes visuales, la televisión
y el cine en Chile entre 1970 y 1973).
(Foto publicada en el portal Terra,
en el sitio www.terra.cl/
especial/pinochet/historia.cfm
sin indicación de autor).
En
los años posteriores al golpe de Estado tanto los militares
como el sector civil que los apoyaba se esmeraron en borrar todo
vestigio de lo que fue la actividad artístico y cultural
del período precedente: encarcelamiento, tortura, desaparición,
asesinato, exilio de artistas; destrucción de obras o prohibición
de exhibición, circulación, producción de
estas; cierre temporal o definitivo de espacios de exhibición
y creación; intervención en las escuelas de arte
universitarias, exoneración de profesores, cierre de algunas
escuelas como la Escuela de Artes de La Comunicación (con
incendio incluido).
En fin, el catastro de estas acciones criminales no compete
a este estudio sino para dejar en claro que hacer arte en Chile
a partir del 11 de septiembre de 1973 se transformó en
una actividad de alto riesgo para el artista [6]...
ya que los dictadores la consideraron una actividad de alto riesgo
para sus intereses... y quizás si tenían razón...
[5]En la declaración de La Habana de
1971 (suscrita por la Casa de las Américas y el Instituto
de Arte Latinoamericano, dependiente de la Facultad de Bellas
Artes de la Universidad de Chile) se afirma: "Frente a un
arte manejado por la burguesía, y dirigido por las necesidades
que plantea la sociedad de consumo, nos proponemos un arte que
sea expresión de las necesidades de un pueblo de definirse
como cultura y que signifique un reencuentro del artista con el
pueblo" y continúa "El arte y la literatura dejan
de ser mercancías y se crean todas las condiciones para
la expresión y experimentación estéticas,
en sus más diversas manifestaciones, sobre la base del
rigor ideológico y la alta calificación técnica".
(número especial "ARTE Y POLITICA DESDE 1960 EN CHILE";
Revista de Crítica Cultural; número 29/30; noviembre
2004). [6]Véase
el caso del artista Guillermo
Núñez, (ver documento) encarcelado y torturado
en dos ocasiones. El derecho a la segunda estadía en los
centros de detención de los militares se lo ganó
en marzo de 1975 al montar una exposición en la que se
aludía a la situación de represión y tortura
vividos en el país. A fines de ese año logró
salir al exilio.